Cancer de Cuello de Útero - Virus del Papiloma Humano


ASOCIACIÓN CONTRA EL CÁNCER DE CUELLO DE ÚTERO DE ESPAÑA

Clara Villanueva en la Nueva España «Los casos de Valencia no se deben a la vacuna del VPH, es un efecto psicogénico»

Martes 31 de marzo de 2009

«Hay quien sostiene que la prevención aumentará la promiscuidad: ¿se puede ser médico y decir tamaña tontería?»

Así de contundente se ha mostrado la Presidenta de ACCUDES en una entrevista concedida al periódico asturiano. Recomedamos su lectura íntegra.

Rayón (Soto del Barco)

Myriam MANCISIDOR

Clara Villanueva es la presidenta de la Asociación Contra el Cáncer de Cuello de Útero de España (ACCUDES) y reside en Ranón (Soto del Barco). En la siguiente entrevista explica las ventajas de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) que recientemente se ha comenzado a distribuir entre jóvenes menores de edad que aún no han mantenido relaciones sexuales. El VPH es una enfermedad de transmisión sexual que es colaborador necesario de la aparición del cáncer de cérvix. Villanueva analiza, además, el caso de dos niñas de 14 años de Valencia que se encuentran ingresadas en el Hospital Clínico tras recibir dicha vacuna.

-¿Cuándo nació ACCUDES?

-Hace poco más de un año y, desde entonces, tenemos más de mil solicitudes de inscripción. En cada provincia tenemos una delegada que se encarga de informar sobre la enfermedad, sus causas, su diagnóstico y su prevención. Es el primer cáncer que tiene posibilidades de prevenirse, un hito histórico. Y es que no hay nada de información. Nosotras hicimos una encuesta entre diciembre de 2008 y febrero de 2009 en la que participaron casi trescientas mujeres y los resultados son alarmantes.

-¿Por qué?

-Por ejemplo, el 85 por ciento de las mujeres encuestadas no sabía en qué consistía la revisión periódica ginecológica, y el 91 por ciento desconocía que, cuando iban a la consulta, se les hacía un frotis del cuello del útero o cérvix, para tomar células y realizar el Test de Papanicolau. Mediante este test se puede conocer si las cepas más agresivas (cancerígenas) del VPH están afectando o no al cuello del útero.

-Además del Papanicolau, ¿qué más pruebas se pueden realizar para prevenir el VPH?

-Se pueden realizar pruebas de detección del VPH basadas en el ADN. Mediante éstas podemos conocer si tenemos o no y qué cepa es en caso que tener el virus. Lo fundamental, en cualquier caso, es prevenir. Hay que concienciar a los jóvenes del uso del preservativo desde el primer día: el VPH es una enfermedad de transmisión sexual. La vacuna es otro medio seguro y eficaz para prevenir el virus del papiloma humano, una enfermedad silenciosa.

-¿Qué opina de vacunar a las niñas de 13 años contra el VPH?

-Es una forma de garantizar la protección ya que estas niñas, supuestamente, no han mantenido relaciones sexuales. Aun así, toda mujer sana puede recibir la vacuna cuando desee, aunque no sea financiada por el Ministerio de Sanidad. Dicha vacuna tiene tres dosis y empieza a ser eficaz a partir de la tercera y última. Los resultados, eso sí, es posible que se vean a medio-largo plazo porque es un cáncer que avanza muy lentamente y, en general, no produce síntomas, hasta que la lesión ya existe.

-Pero las dos jóvenes de Valencia enfermaron tras recibir la segunda dosis?

-Después de sesenta millones de vacunaciones en cien países es curioso que se den estos casos. El gran error de las vacunas masivas es que hay que explicar en qué consisten realmente y advertir que sólo con el hecho de vacunar se pueden producir reacciones adversas. Esto es, fiebre, molestias en la zona, y hasta temblores, convulsiones, mareos y desmayos. Pero eso ocurre con cualquier vacuna. Es lo que se conoce como efecto psicogénico de la vacunación masiva, muy bien descrito por la Organización Mundial de la Salud. Esos efectos adversos figuran obligatoriamente en los prospectos. Pero no son efectos causados por la vacuna. No existen efectos secundarios descritos cuando se vacuna contra el VPH.

-¿Entonces?

-En el caso de las niñas de Valencia el dato más positivo, casi de inicio, fue que cuando tienen las convulsiones, el electroencefalograma, es decir, el análisis de la actividad del cerebro, era absolutamente normal: no afectaba al cerebro.

-¿Descarta que las jóvenes enfermaran como consecuencia de la vacuna?

-Totalmente. ¿Cómo, si no, se seguiría vacunando, sin ningún nuevo problema? Creo que se están confundiendo los términos. Este virus está modificado genéticamente, no es un virus atenuado como el de otras vacunas (meningitis, viruela?). Y, además, la vacuna no es efectiva hasta la tercera dosis, y a las niñas se les presentó en la segunda.

Nosotros ofrecimos muy al principio, cuando los padres pidieron ayuda, la colaboración de los cuatro grupos científicos que han patentado esta vacuna -tres de Estados Unidos y uno de Australia- y a pesar de que desde el Hospital Clínico de Valencia no se nos envió informe alguno, nos contestaron los expertos que estos casos ya se habían producido en otros sitios, y que no tienen nada que ver con la vacuna. Estos informes están en manos del Ministro de Sanidad. Las niñas entran y salen porque tienen un componente psicogénico enorme, nos preguntamos si ya se han sometido a análisis psicológicos que permitan establecer un tratamiento efectivo. Reconocemos, aun así, que en estos momentos es difícil decirles a esas familias que sus hijas sufren una enfermedad psicológica. Sería gravísimo que si las autoridades sanitarias tuvieran algún indicio de riesgo continuaran adelante con las vacunaciones, como así ha sido. En Valencia, de ese mismo lote, se vacunaron más de 15.000 niñas: no pasó nada. Por cierto, la Agencia Europea del Medicamento ya ha dicho que ese lote está en perfecto estado y que debe ser rehabilitado.

-Defina la enfermedad psicogénica masiva, por favor...

-Se define como una constelación de síndromes (mareos, convulsiones, temblores, síncopes?) que sugieren una enfermedad orgánica pero sin que se identifique la causa, en un grupo con serias creencias acerca de que la causa está en la vacuna. Esto es, creen que los síntomas que aparecen son debidos a la vacuna, cuando no lo son. Ahora le toca al Hospital Clínico de Valencia informar de si se han hecho estudios exhaustivos acerca del comportamiento psicógeno de Carla y Raquel. En Medicina hay que probar las cosas, es una ciencia que se basa en la evidencia.

-La vacuna contra el VPH, sin embargo, tiene detractores?

-Pero sin base científica alguna. Abrir una vía de prevención en cáncer cuesta mucho dinero. Ahora mismo la vacuna contra el VPH se traduce en 130 millones que le han caído encima al Ministerio de Sanidad, a las comunidades autónomas, para una cohorte de niñas de 11 a 16 años. Si ahora salieran unas vacunas contra el cáncer de mama o el sida, ¿habría dinero para financiarlas? ¿Las pondríamos en marcha? Hay algunos de esos detractores que dicen que no se ha probado lo suficiente: que digan entonces si se debería haber hecho lo mismo con la vacuna de la viruela. Estaríamos todos muertos si se hubiera esperado a probarla. Han pasado todos los controles, más de seis años de pruebas en humanos y catorce desde que se inició su desarrollo. Es el tiempo que establecen la ciencia y las autoridades sanitarias. La vacuna contra el VPH, es segura, eficaz y necesaria, aunque los detractores dicen que esa dolencia sólo mata a dos mujeres al día en España? ¿no es una cifra más que importante? Hay alguno que ha llegado a decir en público que la vacuna aumentará la promiscuidad sexual. ¿Se puede ser médico y decir tamaña tontería?

-Se vacuna a las niñas, pero los chicos son quienes portan la enfermedad en las vesículas seminales. ¿Por qué no se vacuna a los hombres?

-Ahora viene la vacuna para los chicos y sus detractores se irán suicidando, digo yo, porque, ciertamente, el que contamina es el hombre. La vacuna será la misma porque el virus es el mismo, no muta prácticamente. Y como ha dicho el premio Nobel de Medicina 2008, el profesor Harald zur Hausen, hay que vacunar al cien por ciento como se hace con la viruela u otras vacunas. Por cierto, no es obligatorio vacunarse de ninguna enfermedad, que esto mucha gente tampoco lo sabe. Pero cualquier medicamento, cualquier vacuna, cualquier intervención médica, conlleva que puede haber resultados no deseados. Eso es algo que ocurre hasta con la conocida aspirina.

«Si ahora salieran vacunas contra el cáncer de mama o el sida, ¿habría dinero para financiarlas?»

«El 85 por ciento de las mujeres desconoce en qué consiste la revisión periódica ginecológica»


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